Mas tarde el taller ganó las calles…


Después del almuerzo, los coordinadores del taller quisieron ver si emergía algún liderazgo para impulsar el nuevo movimiento político que cambie la historia de los pueblos latinoamericanos, de una vez y para siempre; o bien querían despabilarnos un poco y reírse de nosotros. El hecho en sí, es que nos dividieron en tres grupos, y a cada grupo le ordenaron ubicar las mismas sillas en distintas jurisdicciones de la sala. Un lío, ya se imaginan. Todos llevamos las sillas de un lado para el otro, sin entender muy bien cuándo se terminaría ese círculo, o esperando que alguien salte el cerco (el detalle: solo la intuición nos permitió saber qué objetivo le tocaba a cada compañero, y a cada grupo)… No surgió un liderazgo muy claro, pero nuestra fuerte tradición horizontalista, latinoamericanista, y las ganas de sentarnos, nos permitieron parar un poco con el traslado, discutir qué hacer, y luego de eso llevamos todas las sillas a la jurisdicción del grupo uno, después hicimos lo  propio con el dos, y luego con el tres. El juego terminó. Ganó el consenso.

 

15.40 hs en Asunción del Paraguay. El aire es denso y el sueño se vuelve un factor relevante entre  la concurrencia, afectada por una ingesta de comida descomunal, a la que aparentemente no estamos acostumbrados; la intensa actividad mental, a la que parece que tampoco estamos acostumbrados, también aporta sus puntos de cansancio.

En definitiva, la voluntad se sobrepone ante semejante adversidad, y heroicamente afrontamos el problema: Radio Tradicional/ Radio Digital: Qué diferencias existen en la incidencia, la agenda, los interlocutores y el contexto en esos dos soportes radiales.

 

Para destacar: la radio tradicional logra un mayor anclaje territorial en una jurisdicción que se conoce de antemano, y allí la incidencia se vuelve palpable, material. Mientras la radio digital no logra ese anclaje, pero resulta un soporte importante para la construcción en red, y una herramienta para “saltar” (uy, comimos demasiado) el cerco informativo.

 

Los compañeros señalan que la radio digital tiene una agenda mas plural, y la tradicional sería mas controlada, otros sostienen que las agendas se parecen, pero que cambian los enfoques y las referencias contextuales. Todo una discusión, y no será este humilde servidor el que las resuelva en estas líneas.

 

Después Jugamos una suerte de piedra papel o tijera grupal, pero no voy a entrar en detalles porque los compañeros que no vinieron van a creer que nos gastamos toda la plata en comer jugar y dormir. Y no es cierto.

 

Después del refrigerio –en el que no paramos de hablar de los grandes temas de la actualidad latinoamericana, la comunicación alternativa y la gastronomía local- vimos un documenta titulado “La isla de las flores”. El documental, que los lectores internautas pueden ver cliqueando http://www.youtube.com/watch?v=TIeU7_yqrpc , suscitó algunos debates sobre estrategias comunicacionales y lenguajes. Entre otros aspectos, conversamos sobre el público al que se dirige el documental, y la necesidad de dirigirnos a nuevos públicos (o audiencias o como quieran llamarle) con estrategias comunicacionales dirigidas. En ese sentido, un lenguaje independiente, y que no da por sobreentendidos algunos datos que para nosotros parecen evidentes, parecen ser dos claves para la construcción de productos exitosos. Algunos compañeros señalaron que con estos aspectos –entre otros- el documental logró, con un costo de producción austero: una enorme incidencia. Un golazo.

 

Mas tarde el seminario ganó las calles…, pero no se asuste vecino, que no tomamos el palacio de invierno ni derrocamos al gobierno popular de Paraguay: fuimos al Shopping. Aaaaahj, no se enojen cumpas, que no fuimos de compras, fuimos a observar comportamientos sociales. Resulta que cayó domingo a la tarde y las calles de asunción estaban desiertas, además justo a esa hora se jugó el clásico Paraguayo. No había un alma.

 

Pero el Shopping/galería tenía su movida, allí observamos, y, con la mirada atónita de argentinos y uruguayos, vimos como los compañeros sacaban fotos y filmaban. Algo impensado en cualquier centro comercial de aquellos dos países, divididos por el ancho Río de La Plata, pero unidos por un solo corazón latinoamericanista y papelero.

 

Disconformes con lo hecho en el Shopping, uno de los tres grupos de observación fuimos a una iglesia católica del lugar. Allí tampoco había mucha gente, y nuestros registros fotográficos tampoco pudieron constatar la presencia de un solo alma. Quedarán para la siguiente relatoría las reflexiones que las observaciones y los registros ameriten. Desde aquí, les adelanto que vimos muy lindas chicas, y eso dio mucha tela para cortar entre algunos compañeros.

 

A nuestro regreso al Hotel Presidente, nos volvimos a reunir para cerrar la jornada de trabajo. Los coordinadores nos esperaron con un cuadro de doble entrada que funcionó de disparador para pensar la radio abierta, la radio tradicional (la FM y la AM) y la radio digital (radio por Internet).

 

En el cierre de la jornada también salieron algunos temas muy picantes: como la sustentabilidad de las radios comunitarias (en términos económicos), y la compatibilidad y las contradicciones que se generan entre sustentabilidad y proyecto político comunicacional. Por supuesto que esa discusión no se cerró, y lejos estamos de eso, pero conocimos otras realidades, y notamos que es un tema que emerge y está latente en todos los compañeros que hacemos radio comunitaria.

 

Apostillas: En una conversación entre argentinos, bolivianos, chilenos y paraguayos, notamos la enorme necesidad que tenemos de establecer canales de diálogo directo entre los trabajadores de la comunicación comunitaria de América Latina, a fin de informarnos y establecer contactos que se puedan materializar en la actividad periodística. El resultado de la conversación no es caprichoso: Chile y Bolivia tienen un conflicto territorial desde hace años, y entre Uruguay y Argentina hay un conflicto por la instalación de unas papeleras y las repercusiones que esa instalación generaría en el ecosistema. El problema que se planteó, es que por lo general, de un lado de la frontera se escuchan las voces mas extremistas que hablan desde el otro lado, y esas voces, no siempre son las más legítimas o mayoritarias. ¿Cómo recomponer otros diálogos? ¿A qué fuentes acudir? ¿Qué mirada y con que información contamos para poder brindar un enfoque integracionista y de rigor periodístico? ¿Conocemos acabadamente esas problemáticas? Fueron algunos cuestionamientos. Alguien lanzó, un poco en broma, pero otro poco en serio: “hay que hacer congresos de periodistas”, para intercambiar información y construir una mirada mas vasta y establecer contactos.

 

En otra conversación de esas que este humilde servidor escuchó en los interludios del seminario, se planteó la necesidad, o no, de dar un salto en nuestro marco de audiencias, que nos permitan tener incidencia a otra escala que exceda lo barrial o comunal. Cuánta pureza se pierde en ese salto, y cuántas posibilidades de cambio se postergan si no damos el salto.

 

Estas líneas, son el resultado del esfuerzo de quien suscribe, en brindar una mirada general de lo que ocurrió en el seminario de producción de sentido, en la jornada del Domingo 28 de Junio de 2009. Algo bastante alejado de la realidad.

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